Libera a tu cuerpo de las tensiones profundas. Aplicamos presiones suaves y estiramientos sostenidos para restaurar el equilibrio de tu fascia, mejorando tu movilidad global y aliviando el dolor crónico desde la raíz.
Imagina una red tridimensional o una "segunda piel" ininterrumpida que envuelve, protege y conecta cada músculo, hueso, nervio y órgano de tu cuerpo. Eso es el sistema fascial. Cuando estamos sanos, esta red es flexible y se desliza libremente.
Sin embargo, tras un traumatismo, una mala postura continuada, estrés o una cirugía, la fascia se tensa, se vuelve rígida y forma restricciones miofasciales. Esta rigidez "tira" de otras estructuras lejanas, provocando dolores crónicos que a menudo no responden a los masajes tradicionales.
En Fisioterapia Campoy somos especialistas en Inducción Miofascial en Granada. Nuestra técnica de terapia manual consiste en aplicar una ligera fuerza y presión constante o sostenida acompañada de sutiles estiramientos. Nuestro objetivo es liberar esa red, mejorando tu movilidad local y, de forma indirecta, restaurando todo tu aparato locomotor.
100%
Terapia Manual Respetuosa
Al devolver la elasticidad al tejido conectivo, la inducción miofascial es altamente efectiva en un amplio abanico de disfunciones musculoesqueléticas.
Lumbalgias, cervicalgias y dorsalgias persistentes. Liberamos las "camisas de fuerza" internas que mantienen a tus músculos rígidos y doloridos mes tras mes.
Cualquier cirugía (cesárea, apendicitis, traumatismos) crea cicatrices. Si no se tratan, estas adherencias tiran de la fascia provocando dolor referido en otras zonas del cuerpo.
Al ser una técnica extremadamente suave, es ideal para pacientes con sensibilidad extrema. Reducimos la sobreexcitación del sistema nervioso sin provocar dolor extra.
¿Te lesionas siempre en el mismo sitio? Muchas veces es la fascia la que está desequilibrada, alterando tu biomecánica. Restauramos su función para prevenir futuras roturas.
El bruxismo o la tensión en la mandíbula (ATM) tiran directamente de la fascia craneal y cervical. Mediante la terapia miofascial relajamos estas conexiones, solucionando dolores de cabeza tensionales, migrañas crónicas y bloqueos mandibulares con asombrosa efectividad.
En la inducción miofascial las manos del fisioterapeuta "escuchan" al tejido antes de actuar. Es una terapia profunda y altamente relajante.
Buscamos el origen de tu dolor. Un problema en el hombro puede venir originado por una fascia tensa en el abdomen tras una antigua operación.
Aplicamos nuestras manos con una fuerza muy sutil, mantenida en el tiempo, sin usar cremas ni aceites, para que el tejido colágeno ceda y se funda poco a poco.
Al soltar el "nudo" de la fascia, el músculo y la articulación recuperan de forma indirecta e instantánea toda la movilidad del aparato locomotor.
Cuéntanos qué te ocurre. Evaluaremos tu sistema fascial para diseñar una sesión adaptada a tus bloqueos tensionales.
Contacto rápido directo:
958 20 36 37Descubre por qué esta técnica manual está revolucionando el tratamiento del dolor crónico.